Tag Archive: Senryu

“Había una vez…!

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Dibujo de Franz Kafka

Sección de trámites:
en cada puerta un(a)
decepcionista.

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Centro Canino

Centro Canino.
Estricnina importada
de desayuno.

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¡Quédate inmóvil!

ANÓNIMO

Jitto shite in ato hitai no ka wo koroshi

“¡Quédate inmóvil!”
En la frente del otro
mata al mosquito.

Esto es senryu: aquí se juntan humor y poesía. La intención de los dos rostros, uno activo, el otro pasivo. Sin pensamiento, sin moralidad ni belleza, la escena tiene una espontaneidad, una ineluctable irrevocabilidad que nos remite a una pintura de Paul Klee.


Blyth, R.H Japanese Life and Character in Senryu. Hokuseido Press. Tokyo, 1960

Versión Libre: Jorge Braulio

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Los monjes, no

Saiwa ni hito ga shinu node sô uezu

Afortunadamente,
se muere el pueblo de hambre.
Los monjes, no.

Inoue Kenkabô (1870-1934)
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Balance anual

Balance anual.

Tras el discurso austero,

la recholata.

 

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Desde arriba

Desde arriba,

solo eso se construye:

trincheras, pozos…

Kaishi

 

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Senryu estival I

Reginald Horace Blyth

ANÓNIMO

 

Ka ni kuware   okitsu shiranami   chikushôme

Comido por mosquitos.

“Las olas, qué insondables.”

¡Aplástalos!

 

Para comprender este senryu, debemos conocer la historia en la que se basa el segundo verso. En el Ise Monogatari nos cuentan que Ariwara no Narihira, un Don Juan japonés del siglo IX, acostumbraba a visitar a su amante cada noche, pero su mujer no se mostraba celosa. Al sospechar que ella debía tener un amante en secreto, él simuló que se iba, pero se escondió en el jardín para ver qué pasaba. Sin embargo, su esposa sólo estaba pensando en él y cantaba esta waka compuesta por ella:

 

Sopla el viento

las olas, qué insondables

en el Monte Tatsuta,

por donde va mi amado

a medianoche.

 

Él se enterneció con esta muestra de amor y fidelidad. Sintió vergüenza de sí mismo. El escritor del senryu, a menudo, añade el material omitido en el waka. El tercer verso se refiere a los mosquitos que le importunaban mientras se hallaba escondido en el jardín.

 ***

 ANÓNIMO

 Chi wo waketa  mi to wa omowanu  ka no nikusa

  Aunque tenemos la misma sangre,

¡qué odioso

este mosquito!

 

***

 ANÓNIMO

 Ka wa deta wa   kaya wa moshi danna   dô nasaru

“Los mosquitos ya están aquí.

¿Y el mosquitero,

esposo mío?”

 

Por la bebida y el libertinaje, el marido puso el mosquitero en la casa de empeños al final del último verano. Los mosquitos han comenzado a aparecer y la esposa le recuerda a su amo y señor adónde fue a parar el mosquitero. El resumen de toda una vida juntos se resume en esa pregunta.

 

***

ANÓNIMO

Hae no koi  hito wa mujô no  hae-tataki

Crueldad humana:

Aplastar a las moscas

mientras copulan.

 

 

Fuentes:

Japanese Life and Character in Senryu. Hokuseido Press. Tokyo, 1960

Oriental Humour. Hokuseido Press. Tokyo, 1959

Traducción y selección: Jorge Braulio

 

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Día de limpieza

Día de limpieza.
Los libros del difunto
en la basura.

Kaishi

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Senryu de Año Nuevo

Utamaru-danza de año nuevo1

Hace dos siglos, el pueblo de Edo llevaba una vida social y familiar plenas, en armonía con las estaciones y las correspondientes labores humanas. Cada evento u ocasión tenía su sabor, al cual el senryu añade su sazón especial. Podemos decir que quien ve y aprecia la vida anual del pueblo con ese ojo amorosamente malicioso, lo conoce mucho mejor que lo que él se conoce.
Aún existe en Japón la costumbre de trabajar tan poco como sea posible en Año Nuevo y tampoco discutir, reñir o apesadumbrarse en este día.

ANÓNIMO

Ganjitsu ni naku wa nanasai miman nari

El que grita en Año Nuevo,
aún no ha cumplido
los siete años.

***

ANÓNIMO

Ganjitsu no kogoto nama yoi nareba nari

¡Refunfuña
en Año Nuevo!
Aún está medio borracho.

***

ANÓNIMO

Ganjitsu ni ikeshâshâ to yamigaeri

Día de Año Nuevo:
el descarado
resucitó.

Cierto hombre simplemente no podía pagar sus deudas el 31 de diciembre, así que se fingió muerto. El acreedor no pudo cobrarle a la mujer que estaba simulando los alaridos. Pero al día siguiente, Año Nuevo, se encontraron y el acreedor gritó: “¡Pensé que estaba muerto!” “¡Así fue, pero resucité hoy!” Esta parece una historia improbable, pero tomando en consideración que ocurre en el período Edo y conociendo las costumbres de Año Nuevo, así como el carácter de los japoneses, no es del todo increíble.

***

ANÓNIMO

Ebisukô shigonichi hone wo shaburaseru

Fiesta de Ebisu.
Tendrán que chupar huesos
por varios días.

El 20 de enero, en las tiendas japonesas celebran la festividad de Ebisu, el dios de los negocios. Los tenderos hacen una fiesta para sus conocidos, familiares, clientes y criados. El amo no debe reñirles a éstos últimos en esa jornada. Durante los cuatro o cinco días que siguen a la fiesta, los criados tienen que comer las sobras de la comida.

Fuente:
R. H. Blyth: Japanese Life and Character in Senryu. Hokuseido Press. Tokyo, 1960
Traducción y selección: JB

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