Tag Archive: Otoño

Algarabía

Fiofio_Sandra Pérez 2015

Algarabía
Entró por la ventana
un tomeguín

Zarzal florido
Otra rata se asoma,
chilla y se va

Huye el sinsonte
Los flautistas repiten
la sonatina

Noche de junio
Despierto cuando cesa
el aguacero

Vieja butaca:
entre huellas de sudor,
la quemadura

De vuelta a casa,
saborear la mitad
del primer higo

Cascada al alba
Una laja cubierta
de mariposas

Una hoja seca
cayó sobre la lupa
del relojero

Nubarrones
En el monte lejano
algo que brilla

Publicados en la Revista de la Academia Norteamericana de la Lengua Española (RANLE). Vol. 5. No 9. Año 2016.

Acuarela: Sandra Pérez

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De vuelta a casa

HIGO

De vuelta a casa,
saborear la mitad
del primer higo

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Primavera

Primavera_Rapi Diego

Mi prima Vera venía
por marzo, en la Primavera.
Mi jardín la recibía,
al tiempo que le decía:
-Bienvenida, prima Vera.

Mi prima Vera tenía
muy negra la cabellera
y la mirada fulgía
como una hoguera.

Ayer mi ensueño pedía:
-Vuelve, vuelve, Primavera…
Mas nadie me respondía.

*

Ahora gritaré al Verano:
¿No tienes calor, hermano?

Al Otoño le diré:
¿Qué por fin es lo de usté?

Y al invierno oscuro y frío:
¡Diciembre no es un mes mío!

Oh, ven pronto, Primavera:
Mi prima Vera te espera.

Nicolás Guillén

Fuente:
Por el Mar de las Antillas anda un barco de papel.
Ilustración: Rapi Diego.

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Convergencias, imitaciones, homenajes…

Onitsura

北へ出ひがし東はな花のなんの

kita e dereba higashi e dereba wa hana no nan no

salga hacia el norte / o hacia el este / cerezos en flor

Buson

梅遠近南すべく北すべく

ume ochikochi minami subeku kita subeku

ciruelos a lo lejos / en el camino norte / en el camino sur

***

Onitsura

かけまわる夢や焼け野の風の音

kakemawaru yume ya yakeno no kaze no oto

en mis sueños transito / por los campos quemados / el sonido del viento

Bashô

旅に病んで夢は枯れ野をかける廻る

tabi ni yande yume wa kareno wo kakemawaru

viajando enfermo / en mis sueños transito / campos desiertos

***

Bashô

古池や蛙飛び込む水の音

furuike ya kawazu tobikomu mizu no oto

un viejo estanque / salta dentro una rana / ruido del agua

Ryôkan

新いけやかわずとびこむ音もなし

ara ike ya kawazu tobikomu oto mo nashi

estanque nuevo / salta dentro una rana/ y no hace ruido

***

Buson

釣り鐘に止まりて眠る胡蝶かな

tsurigane ni / tomarite nemuru /kochoo kana

en la campana del templo / permanece durmiendo / una mariposa

Shiki

釣り鐘に止まりて光る蛍かな

tsurigane ni / tomarite hikaru / hotaru kana

en la campana del templo / permanece brillando / una luciérnaga

***

Onitsura

あけぼのや麦の葉末の春の霜

akebono ya sugi no hazue no haru no shimo

al alba / en la punta de las hojas de la cebada / escarcha primaveral

Buson

白露や茨の刺にひとつずつ

shiratsuyu ya ibara no toge ni hitotsuzutsu

rocío matinal /en cada espina de las zarzas/ hay una gota

Colaboración de José Manuel Rodríguez

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Un Libro de Instrucciones de Yoko Ono

Grapefruit-Ono 1

Publicado por primera vez en Tokyo en 1964, con un tiraje de 500 ejemplares, Grapefruit: A Book of Instructions and Drawings by Yoko Ono, es una colección de instrucciones, poemas y dibujos realizados por la célebre artista japonesa. A continuación, una Pintura y dos Piezas que forman parte de este libro tan singular:

PINTURA PARA VER LOS CIELOS

Taladrar dos agujeros en un lienzo.

Colgarlo donde pueda verse el cielo.

(Cambiarlo de lugar:
probar las ventanas del frente
y las de atrás, para ver si los cielos
son diferentes.)

Verano 1961

***

PIEZA DE PARED

Dormir a dos paredes de distancia uno del otro.

Susurrarse.

Otoño 1963

***

PIEZA DE CONCIERTO

Cuando se alza el telón ir a esconderse
y esperar hasta que todos lo abandonen a uno.
Salir y tocar.

Otoño 1963

 

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Cae en los campos

Arrozales en Japón, 1935

Ta ni ochite  ta wo ochiyuku ya  aki no mizu

Cae en los campos,
cae desde los campos:
agua de otoño.

Buson

Así debe ser el haiku, perfectamente claro, sin ninguna mescolanza de elementos intelectuales. Al final del otoño, después que el arroz ha sido cosechado, el agua escapa de uno a otro campo hasta que se va toda. Esta agua, que uno podría pensar que es agua simplemente, no lo es. Es el agua de otoño. Comparemos estos versos con otros del mismo poeta:

Otoshimizu  tagoto no yami to  narinikeri

El agua que se escapa
se vuelve oscuridad
en cada campo.

Este es oscuro e intelectual. Es una suerte de pensamiento poético, un misticismo semi-verbal. En la noche, la brillante expansión del agua en cada campo se convierte en negro lodo, es decir, el agua de luz se transforma en campo de oscuridad.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo, 1951
Versión libre: JB

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Tarde otoñal

fuente-cantabria-liberal

Tarde otoñal
En la puerta otro niño
pidiendo agua

Publicado originalmente el 8 de noviembre de 2010 en el otro enclave de haiku.

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En este desamparo

Utagawa Hiroshige II: Paulownia Trees at Akasaka in the Evening Rain

Utagawa Hiroshige II: Paulownia Trees at Akasaka in the Evening Rain

Sabishisa wo tôte kurenu ka kiri hitoha

En este desamparo
¿no me visitarás?
Cayó una hoja de paulownia.

Bashô

Bacon dice en su ensayo Sobre la Amistad que el principal empleo de la amistad* entre los hombres es:

…el alivio y descarga de la saciedad y agitación del corazón a que le constriñen las pasiones de todas clases. Sabemos que las enfermedades de detención y asfixia son las más peligrosas del cuerpo, y no ocurre de otro modo en la mente. Se puede tomar zarzaparrilla para abrir el hígado, acero para soltar la bilis, cocimientos de azufre para los pulmones, castóreo para el cerebro, pero ninguna receta abre el corazón sino un amigo verdadero con el cual se pueden compartir penas, alegrías, temores, esperanzas, sospechas, consejos y cualquier cosa que oprima el corazón, en una especie de confesión laica.

Como siempre, Bacon carece de todo sentimiento poético o tierno, todo lo interpreta en su más bajo nivel. Bashô no quiere que Ransetsu venga a verlo por estas razones. Él quiere estar, físicamente, con alguien al que está vinculado por el espíritu, alguien de su misma “nacionalidad”, un habitante de esa ciudad cuyo regocijo es el río de poesía que fluye a través de ella. Este “físicamente” es un importante elemento de poesía porque son las percepciones corporales propiamente dichas las que constituyen la vida poética en sus mayores honduras, aunque no en sus mayores claridades; y es solo por estar juntos cuando percibimos el mismo finito infinito, que un roce, un soplo, una sonrisa revelarán que ambos miramos el mismo objeto en comunión, no el uno con el otro, sino con la simple hoja de paulownia, esa que cae silenciosamente a través del aire otoñal.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo,
versión libre: JB

*En realidad, Bacon no habla de empleo, o uso de la amistad, sino que se refiere a su fruto principal:

“A principal fruit of friendship, is the ease and discharge of the fulness and swellings of the heart, which passions of all kinds do cause and induce. We know diseases of stoppings, and suffocations, are the most dangerous in the body; and it is not much otherwise in the mind; you may take sarza to open the liver, steel to open the spleen, flowers of sulphur for the lungs, castoreum for the brain; but no receipt openeth the heart, but a true friend; to whom you may impart griefs, joys, fears, hopes, suspicions, counsels, and whatsoever lieth upon the heart to oppress it, in a kind of civil shrift or confession.”
(JB)

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Un buen día otoñal

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Aki harete mono no kemuri no sora ni iru

Un buen día otoñal:
el humo de algo
subiendo al cielo.

Shiki

Hay un misterio en el humo. Ese -imagino- es uno de los placeres de fumar tabaco. A medida que asciende hacia el cielo otoñal su leve color azulado -el color del infinito y de la eternidad- nuestra mente se eleva con él. Pero hay un misterio tambien en su origen. ¿Qué es eso invisible que arde? ¿Quién lo hace arder?
Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. III. Hokuseido. Tokyo, 1962
versión libre: JB

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Tras apearme del caballo

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Hokusai: El río Tama en la provincia de Musashi

Uma orite kawa no na toeba aki no kaze

Tras apearme del caballo,
pregunto el nombre del río:
viento otoñal.

Shiki

Estos versos parecen un fragmento de un poema chino. Los japoneses, sin embargo, tienen el genio de ver que la parte es a veces más grande que el todo. Pero se necesita cierta dosis de preparación física y mental si se trata, por ejemplo, de aprehender algo de la naturaleza del viento otoñal. Cabalgando por el campo, el poeta llega a un río caudaloso. Se baja del caballo y lo guía para preguntarle a un hombre cuál es el nombre del río. Se lo dicen, pero lo que le impresiona no es el nombre o la persona que se lo dice, sino el viento que sopla por la orilla del río, rizando el agua y ondulando la crin y la cola del caballo parado mansamente. Ese es el viento de otoño.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. III. Hokuseido. Tokyo, 1952
Versión libre: JB

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