Tag Archive: Issa

Sonarse la nariz

Ito Jakuchu 1716 - 1800-_Plum_Blossoms_from_Seiran'en_Painting_Album_

Tebana kamu oto sae ume no sakari kana

Alguien se suena
la nariz con la mano.
Ciruelo en flor.

El sonido, corto y definitivo, agudiza de momento el sentido del olfato de Bashô, ya que fue súbitamente consciente de lo que estaba haciendo en uno de esos días, aspirando el aroma de las flores de ciruelo y absorbiendo su leve y profundo blancor. Lo que impresionó a Bashô fue el hecho de que sonarse la nariz con la mano no le pareció algo sucio o poco caballeroso, sino que lo toma tal cual fue, una acción, un sonido, un fenómeno de la naturaleza, no separado en su esencia de la vista y el olor de las flores de cerezo.

He aquí un verso de Issa que va más allá que el de Bashô:

Hatauchi ya tebana wo nejiru ume no hana

Arando el campo…
Se limpia la mano mocosa
en las flores de cerezo.

Hacerlo en un fino pañuelo de batista está bien, pero no en las sobresalientes ramitas floridas. En verdad Wordsworth dijo:

Y la costumbre te cubre con su pesantez
helada y honda, casi como la vida.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol II. Hokuseido. Tokyo, 1950
Versión libre: JB

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Retraducciones

samuel feijóo el rumor de mis destinos 1

…encontramos un Hai Kai del poeta Isa. Traducido del japonés al inglés por Donald Keene (y del inglés al español por Jesús Bal). Sobre vida y muerte, «fugacidad de la vida»:

El mundo del rocío
es un mundo de rocío, sin embargo,
sin embargo.

Leyéndolo recordamos algunos versos de Fayad Jamís, que dan la fijación del tiempo en el paisaje, con una desnudez de expresión pareja a la del japonés:

A la orilla del río hay un pescador
contemplando las estrellas de la tarde.
Un mendigo duerme abrazado a una botella vacía
la oscura boina por almohada.
Los pájaros picotean y saltan cerca de sus pies.

Asimismo la delicada, la traslúcida Cleva Solís:

¿Cómo sabe cada uno
lo que debe decir?
¿Cómo dijo cada uno
dónde iba el puente de piedras?

Ave, tiempo, luz, de las islas.

Samuel Feijóo

Fuente:
Azar de lecturas. Universidad Central de Las Villas. Santa Clara, 1961

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Sobre la hoja de loto

Seitei Watanabe: De la serie "Bijutsu Sekai"

Seitei Watanabe: De la serie “Bijutsu Sekai”

Hasu no ha ni kono yo no tsuyu wa magarikeri

Sobre la hoja de loto,
el rocío de este mundo
se distorsiona

Issa

Aquí se expresa la visión que tiene Issa de la vida, su visión del mundo. Por su naturaleza, el rocío es perfecto; mas cuando cae sobre la hoja de loto, pierde su esférica belleza y yace retorcido y deformado. Este es el concepto o, mejor dicho, la intuición fundamental del Budismo Mahayana, según la cual la bondad del hombre es original, no con el tiempo, sino en esencia, por su propia naturaleza.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. III. Hokuseido. Tokyo, 1962
Versión libre: JB

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En el altar

Otaru_Butsudan

Tama-dana ya jósa shite naku kirigirisu

En el altar,
en el sitio de honor,
chirría el grillo.

Issa

El tamadana es una especie de anaquel que se coloca frente al altar budista en el tiempo de Ullabon, el Día de Todas las Almas. Una estera junco se despliega y sobre ella se colocan, como ofrendas, distintas hierbas de otoño.

Por casualidad, hasta allí saltó un grillo y, una vez ocupado el lugar principal, está chirriando sosegadamente, para sí mismo. Issa sabía que el gritar de los grillos y el chirriar de los hombres son lo mismo: también sabía que son diferentes. Es en esta región donde la identidad es diferencia, en esta diferente identidad, donde yacen la religión y la poesía.

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. IV. Hokuseido. Tokyo, 1951.
Versión libre: JB

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Murciélagos

Hiroshige: Murciélagos

Hiroshige: Murciélagos

Kômori ya tori naki sato no meshijibun

Vuelan murciélagos
en un pueblo sin pájaros,
a la hora de comer.

Issa

Aunque los murciélagos parecen un tema posible para el haiku, no han alcanzado ni éxito ni popularidad. En el presente poema, Issa está expresando la extrañeza que siente al ver una criatura similar a las aves revoloteando en el atardecer, cuando durante el día ningún pájaro se ha visto o escuchado en este distrito. El hecho de que sea la hora de comer le da a los murciélagos un significado doméstico, familiar.
Fuente:
R. H. Blyth. Haiku. Vol II. Hokusiedo. Tokyo, 1952
Versión libre: JB

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