Tag Archive: Cuba

La cola local

Kaibun

Oh, sabe raro:
la cola local.*
Oraré, Basho.

* Una cola se conoce en un programa como local si es propiedad del gestor de colas al que está conectado el programa. Puede obtener mensajes y transferirlos en las colas locales…
Una cola local es tanto una definición de una cola como el conjunto de mensajes asociado a dicha cola. El gestor de colas que aloja la cola recibe mensajes en sus colas locales. Las colas de transmisión son un tipo especial
de cola local.

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Said a raven

Said
a raven:
-Nevará
días…

Kaibun

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Kaibun

1

Seis…
Eco dará doce
Si es

2

Albor
Negra margen
Robla

3

Leí mal
Soporta tropos
La miel

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¿Haikus de amor?

Amigas y amigos de este blog:

Como regalo de San Valentín, le invito a leer esta entrada de mi primer blog. Tiene una recopilación de haikus en los que el amor está presente de un modo u otro. Los comentaristas aportan sus propios haikus y valoraciones muy estimulantes en torno a este asunto. Quienes no tengan acceso a internet y estén interesados en recibir la información, pueden hacérmelo saber con un comentario aquí y yo se la enviaré, vía correo electrónico.

Saludos desde Alamar.

***

Kiri ni kanashi to
kokoro toke futari
soiyukeri

霧にかなしと心とけ二人そひゆけり
ISSÔ

En la bruma tristemente
dos que caminan fundiendo
en uno sus corazones

Traducción: Vicente Haya

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Una mañana agradable

ENCUENTRO CON ESTUDIANTES NORTEAMERICANOS 1

Como parte del intercambio académico entre la Universidad de las Artes-ISA y Lewis & Clark College de Portland, sostuve un encuentro con un grupo de estudiantes de ésta última institución. Les hablé del haiku en Cuba y otros países de habla hispana. Leímos textos de Jack Kerouac y Richard Wright. Evocamos a Thoreau, Whitman, Emerson y José Martí. Una mañana agradable.

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Una pelota

Paloma en la fuente_Ladyrene Pérez_Cubadebate

Una pelota
interrumpe el retozo
de las palomas

La irrupción de la pelota sugiere la presencia de niños. Podemos incluso imaginar un parque o una plaza; descubrir el contraste entre el juego infantil y las travesuras nupciales de las aves. Un juego truncando el otro. Sin embargo, el intento no me satisface del todo si lo asumo como haiku. Es una llana afirmación dividida en tres versos. A pesar de que la “interrupción” aporta cierto dinamismo, es una escena contínua. Uno siente que sería más eficaz si hubiera logrado la yuxtaposición de dos imágenes. Quién sabe…

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Cascada y contemplador

tomas sanchez

El gran pintor cubano Tomás Sánchez compartió con sus amigos en Facebook una de sus hermosas creaciones, acompañada del siguiente comentario:

Esta pintura, como muchas de pequeño formato que he realizado, a veces como donaciones en beneficio de proyectos humanitarios, me han permitido experimentar con la composición.
En este caso el contemplador queda situado en la diagonal del formato, que también toca la parte superior de la cascada. Así el pequeño personaje es visible desde el primer momento y está conectado con el objeto de su contemplación.

Gracias, amigo, por rendirle culto a lo bello que hay en la naturaleza y en los seres humanos.

 

Otras obras de Tomás Sánchez:

Oír las aguas
Relación
Abanico

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Hojas en la acera No. 32

Hojas en la acera 31 a

“Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que crezca la maleza y te impida ver el camino.“

(Proverbio indio)

HOJAS EN LA ACERA nació de una amistad, la amistad de un grupo de amigos enamorados del haiku. Esta gaceta sigue estando en la red y activa porque esos amigos siguen recorriendo los huertos de cada uno para sembrar sus pequeños poemas y alegrarse en su recogida.

Posiblemente mantener la amistad es tan sencillo como escribir un haiku. Nuestro empeño en introducir en sus versos demasiadas cavilaciones lo hacen complicado. He ahí su difícil sobriedad: vaciar hasta alcanzar una sencilla mirada que no tenga más que Nada.

Y esta gaceta no sólo la redacta un grupo de amigos, sino que consideramos amigos a sus lectores. Una amistad para seguir aprendiendo y disfrutando del camino del haiku.

Entre la páginas de este número 32 no sólo podréis leer artículos que nos hablan sobre la amistad y el haiku, sino los haiku premiados en los concursos de Haiku Barcelona y los de la Facultad de Derecho de Albacete; entrevistas a muchos amigos conocidos; información del nacimiento de una nueva editorial sobre haiku: Ediciones Yoshino; haikus publicados en la Revista Norteamericana de la Lengua Española y como siempre la lista de haikus de nuestro kukai que cumple ya su 28 edición.

Junto a este número podréis descargaros un suplemento especial sobre renku Viento de otoño. Un ejercicio poético sobre haiku para celebrar la amistad. En el suplemento hallaréis todo la información necesaria para que podáis reuniros un grupo de haijines y escribir uno vosotros mismos.

Esperamos que os guste este número 32 lleno de haikus y amigos.

Agradecer a nuestro amigo Grego, administrador de Paseos.net, su colaboración en las fotografías de las portadas.

Felices Fiestas, y un abrazo de amistad del equipo de redacción para todos los lectores de HELA.

REDACCIÓN DE
HOJAS EN LA ACERA

***

Este número y el renku Viento de Otoño puede copiarse gratuitamente en: www.hela17.blogspot.com

A los interesados que no tienen internet, les reitero el ofrecimiento de enviárselos por alguna otra vía si me lo hacen saber en la sección de comentarios de esta entrada.

Saludos desde Alamar.

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Breve guía martiana del haijin

José Martí_28 de enero de 1853

(Los fragmentos seleccionados corresponden a las Crónicas que José Martí dedicó a Ralph Waldo Emerson y Walt Whitman respectivamente)

SIMPLIFY. SIMPLIFY. SIMPLIFY.
H.D. Thoreau

(One “simplify” would have been enough.)
R.W. Emerson

 

1

 El dolor ha de ser pudoroso.

Si no le entendían, se encogía de hombros: la naturaleza se lo había dicho: él era un sacerdote de la naturaleza. El no fingía revelaciones; él no construía mundos mentales…

El se veía como pupila transparente que lo veía todo, lo reflejaba todo, y sólo era pupila.

Dijo lo que vio; y donde no pudo ver, no dijo. Reveló lo que percibió, y veneró lo que no podía percibir. Miró con ojos propios en el Universo, y habló un lenguaje propio. Fue creador, por no querer serlo.

Era veedor sutil, que veía cómo el aire delicado se transformaba en palabras melodiosas y sabias en la garganta de los hombres, y escribía como veedor: y no como meditador…

Su pluma no es pincel que diluye, sino cincel que esculpe y taja. Deja la frase pura, como deja el buen escultor la línea pura. Una palabra innecesaria le parece una arruga en el contorno. Y al golpe de su cincel, salta la arruga en pedazos, y queda nítida la frase. Aborrecía lo innecesario…

…A veces, parece que salta de una cosa a otra, y no se halla a primera vista la relación entre dos cosas inmediatas. Y es que para él es paso natural lo que para otros es salto.

Su estilo no es lujoso, sino límpido.

El lenguaje es obra del hombre, y el hombre no ha de ser esclavo del lenguaje. Algunos no le entienden bien; y es que no se puede medir un monte a pulgadas. Y le acusan de oscuro; mas ¿cuándo no fueron acusados de tales los grandes de la mente? Menos mortificante es culpar de inentendible lo que se lee, que confesar nuestra incapacidad para entenderlo…

Lo que le enseña la naturaleza le parece preferible a lo que le enseña el hombre. Para él un árbol sabe más que un libro; y una estrella enseña más que una universidad; y una hacienda es un evangelio; y un niño de la hacienda está más cerca de la verdad universal que un anticuario. Para él no hay cirios como los astros, ni altares como los montes, ni predicadores cómo las noches palpitantes y profundas…

“Naturaleza” se llama su mejor libro: en él se abandona a esos deleites exquisitos, narra esos paseos maravillosos, se revuelve con magnífico brío contra los que piden ojos para ver, y olvidan sus ojos…

Da cuenta de sí, y de lo que ha visto. De lo que no sintió, no da cuenta. Prefiere  que le tengan por inconsistente que por imaginador. Donde ya no ven sus ojos, anuncia que no ve. No niega que otros vean; pero mantiene lo que ha visto. Si en lo que vio hay cosas opuestas, otro comente, y halle la distinción: él narra.  Él no ve más que analogías: él no halla contradicciones en la naturaleza: el ve que todo en ella es símbolo del hombre, todo lo que hay en el hombre lo hay en ella. Él ve que la naturaleza influye en el hombre, y que éste hace a la naturaleza alegre, o triste o elocuente, o muda, o ausente, a presente, a su capricho.

…el hombre no se halla completo, ni se revela a sí mismo, ni ve lo invisible, sino en su íntima relación con la naturaleza.

Todo e! arte de escribir es concretar.

Tenía siempre los ojos abiertos, acaparando analogías.

Lo imperfecto de esta existencia se conoce en que en toda ella apenas hay unos cuantos momentos de dicha absoluta, dicha pura, que son los de pleno desinterés, los de confusión del hombre con la naturaleza.

 

2

Nada le es extraño, y lo toma en cuenta todo, el caracol que se arrastra, el buey que con sus ojos misteriosos lo mira, el sacerdote que defiende una parte de la verdad como si fuese la verdad entera.

Él es de todas las castas, credos y profesiones, y en todas encuentra justicia y poesía. Mide las religiones sin ira; pero cree que la religión perfecta está en la Naturaleza. La religión y la vida están en la Naturaleza.

…¿qué orgullo le ha de punzar, si sabe que se para en yerba o en flor? ¿qué orgullo tiene un clavel, una hoja de salvia, una madreselva? ¿cómo no ha de mirar él con tranquilidad los dolores humanos, si sabe que por sobre ellos está un ser inacabable a quien aguarda la inmersión venturosa en la Naturaleza?

El no esfuerza la comparación, y en verdad no compara, sino que dice lo que ve o recuerda con un complemento gráfico e incisivo, y dueño seguro de la impresión de conjunto que se dispone a crear, emplea su arte, que oculta por entero, en reproducir los elementos de su cuadro con el mismo desorden con que los observó en la Naturaleza.

Relecturas:

Qué es la naturaleza

Sé desaparecer

El agua clara

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Adagio con muro y pasadizos

Gaza_EFE.jpg

Mientras más alto
el muro, más profundos
los pasadizos.

Kaishi

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