Erizamientos, desolaciones, pasmos y alegrías

Sei_Shonagon

Hace ya algunos años, escribí estas listas de asombros, como una evocación de aquellas que la escritora japonesa Sei Shonagon incluyó en su obra El Libro de la Almohada (Makura no Soshi). Ojalá que las disfruten.

ERIZAMIENTOS

Llora un niño, de noche, en el asilo de ancianos.
Metes la mano en un tronco podrido y algo chilla.
Entre el susurro de la mata de güira, esa lechuza.
Alguien cantando una tonada oculta en la niñez.
Las hojas secas. El oleaje del mar a tus espaldas.
Al apagar la luz, el aleteo de un ser desconocido.

***

DESOLACIONES

Llegar a viejo sin haber visto nunca un manatí.
Que mueran locos porque los cuerdos roban mantas y viandas.
Echando al mar las cálidas cenizas de una amiga.
Decir que no, sin entender de qué se estaba hablando.
Decir que sí, y luego reprocharle al del espejo.
Al despertar el primer día sin madre, oír que la llaman.

***

PASMOS

Los Reyes Magos, con tantas bicicletas, no leen tus cartas.
Soñar con grullas y despertarse en medio de una batalla.
Que tu maestro alce la vista al cielo, enmudecido.
Un huracán atraviesa dos veces el mismo pueblo.
No era una sábana en el patio la grácil aparición.
Saber, ya viejo, que ella también estaba enamorada.

***

ALEGRÍAS

Comer guanábana mirando una comedia de Buster Keaton.
Una estrella fugaz donde se alzaba el nubarrón.
En la sequía, un vecino te ayuda a cargar agua.
Sabías el nombre y habías visto la flor: hoy los reúnes.
De la ciudad, en época de asaltos, volver ileso.
Una gran nube que mitiga el sofoco; entonces, llueve.

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