Monthly Archives: Diciembre 2015

En un balance

Maniquíes y comparsa_Tinta sobre papel_1980

Jefe inexperto:
no esperó ni un semestre
para engordar.

En un balance:
-¿Cuál gerente incumplió
su plan de engorde?

Extravagante:
diez años de intendente
y sigue flaco.

Kaishi

Share

Ama al invierno cuando la planta no dice

TMertonStudy

¡Oh bosques pequeños, humildemente
tocad la nieve con las ramas bajas!
¡Oh piedras encubiertas
esconded el lugar del crecimiento!
Secretas
palabras vegetales,
agua iletrada,
cero diario.
Ruega impasible,
árbol crespo
en acero esculpido
¡cenit sepultado!
Fuego, vuélvete adentro
hacia tu fuerte débil,
a la fornida tacha infantil,
casa de nada.
Oh paz, bendice este lugar demente:
silencio, ama este frío crecimiento.
Oh silencio, cero dorado
sol sin poniente,
ama al invierno cuando la planta no dice nada.

Thomas Merton

Versión de Eliseo Diego. Publicado por primera vez en la hoja literaria “Silencio Nuestro”. Año II. Número 2. Enero-abril 1996.

Thomas Merton (Prades, Francia, 1915 – Bangkok, 1968), monje trapense, poeta y pensador. Está considerado como uno de los escritores sobre espiritualidad más influyentes del siglo XX. La infancia de Merton fue inestable en cuanto a su residencia, pues vivió en Francia, en Bermuda, en Estados Unidos y en Inglaterra. Se convirtió al catolicismo en 1938. En 1941, ingresó en el monasterio trapense de Nuestra Señora de Getsemaní en Kentucky. Se ordenó sacerdote en 1949 y adoptó el nombre de padre Luis. La montaña de los siete círculos (1948), su autobiografía, es su obra más famosa, traducida a veintiocho lenguas. También escribió Las aguas de Siloé (1949) y El signo de Jonás (1953), dos volúmenes sobre la vida de los trapenses; Semillas de contemplación (1949) y La vida silenciosa (1957), libros de meditación, así como varios libros de poesía Figuras para un Apocalipsis (1947), Las lágrimas de los leones ciegos (1949) y Las islas extranjeras (1957). En 1959 conoció al sacerdote y poeta nicaragüense Ernesto Cardenal con quien sostuvo una activa correspondencia epistolar hasta su muerte. Murió en un accidente en 1968 mientras asistía a una conferencia entre cristianos y budistas en Bangkok.

Fuente: Versiones cubanas de los poemas de Thomas Merton

Share

Concurso de Haiku para Niñas y Niños del Mundo

Nutchanard Wongrichar, niña de 12 años. Tailandia (2008)

Nutchanard Wongrichar, niña de 12 años. Tailandia (2008)

La Japan Airlines Foundation, convoca en España un Concurso de Haiku para Niños del Mundo. El cierre de la convocatoria es en febrero. Voy a hacer mis pesquisas, para ver cómo las niñas y niños de Cuba logran participar. Mientras tanto, como regalo de Fin de Año, he aquí una muestra de los enviados a este evento en ediciones anteriores.

***

haikus de niños 9

Keoho Bryant, niño de 8 años, EEUU. 2008

Keoho Bryant, niño de 8 años, EEUU. 2008

haikus de niños 3

haikus de niños 5

haikus de niños 4

haikus de niños 7

haikus de niños 8

Fuente: Cómo hacer un haiku. JAL Foundation.

Share

Un yerbazal

garza volando garza quieta 1

Un yerbazal
Sobre la garza quieta
otra volando

Share

Resultados del III Concurso Internacional de Haiku “El Vuelo del Samandar”

samandar portada seleccion

En horas de la tarde de ayer, como parte de la programación de la Jornada de la Cultura Japonesa en La Habana, se dieron a conocer los resultados del III Concurso Internacional de Haiku “El Vuelo del Samandar. La actividad se realizó en la Casa de Asia.

***

Acta del Jurado

Luego de analizar las colecciones presentadas, el Jurado del III Concurso Internacional de Haiku “El Vuelo del Samandar”, integrado por: María Elena Quintana, José Manuel Rodríguez y Jorge Braulio Rodríguez, acordó dejar desiertos los Premios concebidos para esta edición.

No obstante, estimamos que en algunas de las propuestas concursantes aparecen haikus que merecen ser destacados. En documento adjunto a la presente acta, compartimos una muestra. Sugerimos que se realice una impresión de la misma, como un reconocimiento a sus autores.

Llegue nuestro  agradecimiento a todos los participantes; a La Casa de la Poesía y La Casa de Asia, pertenecientes a la Oficina del Historiador de la Ciudad; al Instituto Cubano del Libro; al grupo de Artesanos Artistas Yadegar y a la Embajada de Japón en Cuba.

La Habana, 10 de diciembre de 2015

***

Una vez emitido el dictamen, los organizadores del concurso procedieron a identificar a los autores de los haikus destacados por el jurado. Ellos son, por países:

de Argentina: Gloria Estela Benítez.

De Cuba: Juan Carlos Bravo Rodríguez, Daidy Díaz Zas, Lucía Cristina Pérez Hernández, Osvel Ponce León, Yordán Rey Oliva, Onix Rodríguez Roche y Sucet Vázquez Ortega.

De España: Cecilia C. Lombardía Martínez, Ana María López Navajas y Alfredo Benjamín Ramírez Sancho.

Share

La voz de los mundos

samuel-feijoo-31

Ando el nublado atardecer de invierno, entre la ligera llovizna, rumbo a los cerros, donde la niebla reposa. El campo, difuso, calmo y hondo. Ráfagas de un viento agrisado barren los yerbajos. No sé cómo, pero un soplo muy profundo de comunicación cósmica, grave, se hace en mí mientras camino los silencios de la sabana. ¡Tantas cosas se levantan, se inician, tantos días que fueron de luz y de promesas y que ahora, muy apagados, surgen desconocidos!.. Soy un hombre, así, primero. Adán soy. La naturaleza oscura y acuosa me toma. Sobrecogido, doy un pecho puro sin tiempo. Hombre sin fin soy que siente esa fuerza de los cielos con los últimos reflejos del día cayendo sobre los montes. Recibo la milenaria sensación del comunicado con las poéticas magias, que oye la sutil voz de los mundos, misteriosa, resonando en una belleza de sombras y neblinas queriéndole arrastrar, vaciar, desvanecer…

Samuel Feijóo

 

Fuente:
Samuel Feijóo: Libreta de pasajero. Universidad Central de Las Villas, 1964.

Share

Si un ciego guía

Pieter Brueghel el Viejo: La parábola de los ciegos

Pieter Brueghel el Viejo: La parábola de los ciegos

Si un ciego guía
a otro ciego, los dos
caerán al hoyo.

Evangelios
Mateo 15, versículo 14

Share

Los paisajes mentales de Rubén

Ruben Fuentes_Paisajes mentales 1

‘Paisajes mentales’, un llamado a respetar la naturaleza

Por María Carolina Piña

El pintor cubano Rubén Fuentes presenta en París una exposición donde los paisajes y la naturaleza son los protagonistas de una serie de cuadros, una muestra en el marco de la COP21, la conferencia de la ONU sobre el cambio climático.

El artista nacido en Matanzas es objeto de una primera exposición personal en París, compuesta de 23 paisajes, representaciones irreales de la naturaleza y sus ocupantes bajo la forma de recuerdos, sensaciones o impresiones de árboles, ríos, montañas o animales.

Para ello, Rubén Fuentes utiliza técnicas orientales chinas y japonesas que ha trabajado desde hace años, aunque las fuentes de inspiración son los paisajes tropicales de su Cuba natal.

“El concepto de ecología está muy presente en mi obra. Retomo la idea de ‘antropoceno’ de Bruno Latour, un sociólogo y profesor de ciencias políticas francés, una época en donde el ser humano está continuamente erosionando el planeta. Mis paisajes hablan de una fuerza contraria al antropoceno, que permite a la naturaleza retomar aquello que le hemos quitado”, explicó a RFI Rubén Fuentes.

Ruben Fuentes_Paisajes mentales 2

Rubén Fuentes pinta bosques espesos, salpicados de bruma, pero también paisajes animales como un “Oso-montaña” o una « Ceiba » un árbol sagrado para algunas religiones afrocubanas. Cada cuadro utiliza pocos colores, muy cercanos al blanco y negro, lo que acentúa la dimensión contemplativa de esas extrañas naturalezas.

“Cada obra comienza con una mancha, algo aleatorio, sobre la cual comienzo a pintar. Eso me abre la posibildiad paisajística. Es como darle un espacio a la naturaleza para que se exprese”, agregó el artista.

Rubén Fuentes destacó que su obra busca hacer un llamado a respetar a la naturaleza y ver en ella la dimensión espiritual que las sociedades moderna han olvidado.

Otros cuadros de esta serie llamada “Paisajes mentales” evocan objetos comunes que en el pincel de Rubén Fuentes se transforman en naturalezas poliformes.

Los “paisajes mentales” del pintor cubano Rubén Fuentes, se muestran en la Galería Felli de París, una de las numerosas exposiciones que tienen lugar en la capital francesa durante la COP21.

Fuente: RFI

Share

Occidente y Japón, romance con buenos augurios

Contrapartida: El Baron Tsunayoshi Megata, en los años veinte del pasado siglo, llevó el tango A Japón.

Contrapartida: El Baron Tsunayoshi Megata, en los años veinte del pasado siglo, llevó el tango a Japón.

NIPOMANIA. La cultura japonesa ya es otra pasión argentina; lo demuestran lanzamientos editoriales y una movida independiente

Diana Fernández Irusta

Ni livianos ni pesados: con algo de rugosidad suave, los tazones son discretos, sólidos. La mujer los deposita sobre la mesa. Abre una pequeña lata, saca dos cucharadas de té, las distribuye, vuelca el agua humeante. Sin apuro (tampoco con morosidad; en sus gestos reina la medida justa), toma un cepillo de bambú y sacude levemente: el té verde toma una consistencia espumosa, que se transformará en un sabor neto, lejanamente ácido, ajeno a las estridencias. Exquisito.

La mujer se llama Amalia Sato y en una escueta versión de la tradicional ceremonia del té es capaz de traducir la esencia de la cultura japonesa. No en vano su nombre, asociado tanto a la traducción como a la revista Tokonoma, es inseparable de la fascinación que este universo ejerce sobre el público argentino. Un atractivo que no hace más que crecer: a los lanzamientos que algunas editoriales locales eligieron para este fin de año (obras de Kobo Abe, Minae Mizumura y Matsuo Basho) se suma el circuito de aficionados al teatro kamishibai y los cada vez más solicitados cursos de escritura japonesa. Por no hablar de la pasión por Haruki Murakami, cuyas dos primeras novelas (un ingreso a la gestación de su estilo literario) publicó Tusquets el mes pasado. O la intensidad del “Japón pop” del manga y el animé (historietas y dibujos animados para seguidores sin edad).

Sofisticado y universal

“No es algo que ocurra exclusivamente en la Argentina -comenta Sato-. Japón ya forma parte de la mentalidad occidental.”

Quizás por eso a Ryukichi Terao, hispanista, traductor y doctor en Estudios Latinoamericanos por la Universidad de Tokio, no le sorprende la fidelidad con que muchos lectores argentinos aguardan la llegada de una nueva obra de Kobo Abe. Este escritor japonés, suerte de Kafka oriental que a mediados del siglo XX recreó un universo literario siniestro y extraño, es el autor de El mapa calcinado, libro que ya está en las librerías y que es la cuarta traducción de Abe que Terao realiza para la editorial Eterna Cadencia.

“A pesar de que gran parte de lo que estamos traduciendo fue escrito hace cincuenta años, no ha perdido la frescura para lectores actuales, sean japoneses o argentinos -asegura Terao, vía mail, desde Tokio-. El mundo abeano es un reflejo perverso de la modernidad, caracterizada por una soledad y alienación que estamos lejos de superar. Mientras haya lectores conscientes de la crisis que estamos enfrentando en el mundo moderno, las novelas de Abe seguirán ejerciendo un encanto particular.”

La herencia de la madre, de Minae Mizumura, es otro lanzamiento, en este caso a cargo de Adriana Hidalgo. Esta editorial tuvo un papel importante en la introducción de las letras japonesas en nuestro país. Según recuerda Amalia Sato, el poeta, ensayista y traductor Edgardo Russo, fallecido a mediados de este año y responsable en una época del sólido catálogo de Adriana Hidalgo, fue quien se empecinó en editar El libro de la almohada, de Sei Shônagon, cuando todavía no era tan frecuente la circulación de literatura japonesa en la Argentina. Eran fines de los años 90, se había estrenado en Buenos Aires Escrito en el cuerpo (film de Peter Greenaway inspirado en la obra de Shônagon) y el talentoso Russo pudo “ver” el potencial de esos relatos traducidos para el público local.

En lo que hace a La herencia de la madre, su autora explora dos temáticas particularmente conflictivas en la sociedad actual: la feminidad y la ancianidad (en la ficción, una mujer madura debe afrontar, casi simultáneamente, el divorcio y la decadencia física de su madre).

Un recorrido muy distinto es el que propone Diarios de viaje de Matsuo Basho. Considerado uno de los maestros del haiku (poemas muy breves, por lo general basados en el registro de la naturaleza y la yuxtaposición de dos ideas o imágenes), Bashô vivió en el siglo XVII y, pese a ser un neto urbanita, decidió recorrer a pie el Japón: de esa experiencia se nutren los Diarios de viaje.

Alberto Silva, poeta, ensayista, traductor, autor de la antología El libro del haiku (Bajo la Luna) y gran difusor del budismo zen a nivel local (www.zenba.com.ar), es uno de los traductores de la edición que acaba de lanzar el Fondo de Cultura Económica. “Sin haberlo buscado -comenta- esta edición de los Diarios de Basho prosigue el trabajo comenzado con El libro del Haiku“. Y describe su propio camino de iniciación en estos territorios: “A comienzos de los años 70 empecé a conocer la lengua específica del haiku, un vocabulario y una gramática simples y contundentes. Al hilo de esta pesquisa fui descubriendo a los grandes ‘personajes’ del haiku: el cuerpo (todo ocurre en el cuerpo de ese o aquel peregrino), el instante (hay que estar en estrecho contacto con la vida y la muerte para captar ese momento inimitable y saber ponerlo en palabras); el silencio (la búsqueda de lo que palpita lleva a extremar la atención)”.

Sesgo oriental

Se dice que fueron los franceses quienes, allá por el siglo XIX, abrieron las puertas a la fascinación occidental por la cultura japonesa. De hecho, el pintor y grabador Félix Bracquemond está considerado el descubridor “oficial” de las estampas japonesas: un buen día, Bracquemond (que estuvo vinculado a fábricas de porcelana de Sèvres y Limoges) recibió una encomienda con porcelana japonesa fabricada según el gusto occidental. Mientras desembalaba, decidió que el tesoro del envío no estaba en su contenido sino en el papel que lo recubría: delicados grabados ukiyo en los que, hasta ese momento, nadie había reparado.

En la Argentina lo japonés también tuvo sus embajadores notables: desde el artista Kazuya Sakai, que alrededor de los años 50 tradujo clásicos (y codirigió la editorial Ashoka, especializada en orientalismo), a la revista Sur, que le dedicó uno de sus números.

En la actualidad, editoriales pequeñas como Kaicron (http://www.kaicron.com.ar) tienen espacios dedicados a la cultura japonesa. Entre otros, Kaicron publicó el clásico Kumsakura. Almohada de hierbas, de Natsume Sôseki y Cerezos en tinieblas, de Higuchi Ichiyo, considerada la pionera del feminismo en Japón.

Y, desde ya, está la revista anual Tokonoma. Publicada desde 1994 por Amalia Sato, siempre significó un puente entre la sensibilidad local y la mirada nipona. Entre el juego y el ejercicio cultural, sus últimos números son una delicada cadena de textos creados por periodistas, escritores o artistas a partir de imágenes o palabras japonesas.

Aunque recientemente se lanzó al universo digital a través de un blog ( http://revistatokonoma.blogspot.com.ar) , la revista papel sigue viva, con el número 17 ya listo. Asimismo, el sello Series Tokonoma (https://www.facebook.com/seriestokonoma/) publicó dos encantadores libros de cuentos tradicionales para niños ilustrados por Nicolás Prior, en ediciones bilingües y con el formato de lectura oriental, de izquierda a derecha. El primer volumen está agotado: indicio de la enorme población de jóvenes que se lanzaron al estudio del japonés, muchos de ellos devotos del animé y el manga.

Muy cerca de estas búsquedas -el punto donde la palabra se encuentra con la imagen- está el kamishibai: pequeños retablos de madera donde se cuentan historias con láminas de papel desplazadas, muy suavemente, una tras otra. Son muchas las variantes que diseñadores contemporáneos, ilustradores, gente de letras y divulgadores de la literatura infantil han venido dando a este formato de teatro tradicional japonés: en el Club Kamishibai (www.clubkamishibai.com) se encuentran muchas de ellas. Incluso el Plan de Lectura del Ministerio de Educación impulsó talleres de kamishibai (cuyo carácter narrativo secuencial algunos asocian a los movimientos morosos del animé) para maestros.

Sutil e impregnada de espíritu contemporáneo, la cultura japonesa trasciende gestos, palabras e imágenes. Como en la librería Clásica y Moderna -lugar de referencia si los hay para los amantes de los libros- donde por estos días asoman, entre anaqueles y mesas de café, los delicados jacarandáes que la artista Cristina Coroleu pinta con la técnica de la aguada japonesa.
Fuente: LA NACIÓN

Share

Río invernal

320px-Sow_with_piglet 1

Río invernal
Dos cerdos hocicando
en la hondonada

En la hondonada,
dos cerdos hocicando
Río invernal

El haiku no es aritmética: el orden de los factores sí altera el producto.

Share