Platos y cuencos

Tsukioka Yoshitoshi: La luna de Kasuga

Tsukioka Yoshitoshi: La luna de Kasuga

Sara hachi mo honokani yami no yoisuzumi

Platos y cuencos,
tenues en la fresca penumbra
del anochecer

Bashô

Las vasijas utilizadas en la cena brillan tenuemente en la oscuridad. Pero el frescor tiene un importante papel. Solo cuando el cuerpo y la mente están en perfecto reposo podemos ver los infinitos significados de los incidentes triviales y cotidianos. Bashô habría apreciado profundamente la descripción que hace Katherine Mansfield en su cuento Felicidad, aunque esta fue una percepción de los mismos objetos en un momento de excitación física y mental. Bertha estaba ordenando las frutas, mandarinas y manzanas, peras y uvas blancas y moradas:

Cuando hubo hecho con todas aquellas lustrosas redondeces dos pirámides, se alejó unos pasos para ver el efecto, que era realmente muy curioso. La mesa oscura se fundía en la penumbra de la habitación, y los dos platos -el azul y el de cristal cargados de fruta- parecían flotar en el aire.

 

Fuente:
R. H. Blyth: Haiku. Vol. III. Hokuseido. Tokyo, 1952
Versión libre: JB

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